Cómo reducir la próstata de forma natural

El agrandamiento de la próstata es muy común en los hombres a medida que envejecen; afecta la calidad de vida y provoca síntomas urinarios e incluso sexuales.

La próstata rodea la uretra, por lo que cuando aumenta de tamaño presiona la vejiga y la uretra, causando micción frecuente, levantarse varias veces por la noche, chorro débil y sensación de vaciado incompleto.

La causa principal del crecimiento prostático es un desequilibrio hormonal: exceso de insulina, estrógenos y DHT, acompañado de niveles bajos de testosterona.

El exceso de peso agrava el problema: la grasa aumenta la actividad de la aromatasa, una enzima que convierte la testosterona en estrógeno.

Los alimentos con alto índice glucémico (azúcar, harina, productos procesados) elevan la insulina, estimulando el crecimiento de la próstata.

La soya, productos no orgánicos con pesticidas y algunos lácteos pueden aumentar el desequilibrio hormonal. Los pesticidas actúan como disruptores endocrinos.

La inflamación agranda el tejido prostático; cuanto más inflamación, más intensos son los síntomas. Un exceso de omega-6 y pocos omega-3 empeoran el proceso.

Recomendaciones nutricionales: dieta de bajo índice glucémico, evitar carbohidratos refinados, reducir lácteos y procesados, preferir alimentos orgánicos.

Alimentos beneficiosos: verduras crucíferas (brócoli, coliflor, repollo) ayudan a regular estrógenos; alimentos con licopeno (tomates, zanahorias, col morada) pueden reducir el tamaño de la próstata.

Suplementos útiles:
• Ortiga — bloquea la aromatasa (menos conversión de testosterona a estrógeno).
• Maca — mejora la vitalidad y contribuye a mantener la testosterona.
• Saw palmetto y ciruelo africano — bloquean la 5-alfa-reductasa (menos conversión de testosterona a DHT).

Conclusión: con buena alimentación y estilo de vida es posible reducir los síntomas y frenar el crecimiento de la próstata. Los suplementos funcionan solo si se reduce la inflamación y se controla la dieta.

Este contenido es informativo y no reemplaza la evaluación médica profesional.